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¿Cómo saber si se trata de miel pura o industrializada?

La miel es un maravilloso y esencial ingrediente utilizado en un sinnúmero de culturas alrededor del mundo desde hace más de 2.500 años, y aún hoy en día, es ampliamente consumido, y con la ventaja de que puede ser utilizado de diversas formas: puedes darte un capricho con una cucharada de miel, untarlo en el pan como si fuera mermelada, o mezclarlo en el café, té o jugo como una manera saludable de endulzarlos, en lugar del azúcar refinado. Y además de sabrosa, la miel tiene excelentes propiedades medicinales que benefician a nuestro organismo.

Sin embargo, debido al crecimiento de la industria y a la venta indiscriminada de productos que aseguran estar compuestos por miel “pura”, mucha gente aún siente desconfianza al respecto. Por ello, a continuación te damos algunos consejos para comprobar si la miel que recién acabas de comprar es natural o, por el contrario, un producto más de la industria.

¿Miel pura o industrializada?

Así como en muchos otros alimentos, hay una gran diferencia entre la miel pura, íntegra e incluso orgánica con la industrializada, que se encuentra con más facilidad en los supermercados. En algunos casos, se corre el riesgo de comprar incluso una imitación.

La miel pura no pasa por ningún proceso de filtrado y no se calienta a una temperatura superior a los 46°C, como la mayoría de las marcas comerciales. En este proceso, la miel pierde gran parte de sus enzimas, nutrientes y prácticamente todos sus antioxidantes.

Miel pura o industrializada

Miel pura o industrializada

Para diferenciar la miel pura de las industrializadas, puedes aplicar estas cuatro pruebas:

1. La prueba de la consistencia

Al contrario de la artificial o refinada, la miel pura es más sólida. Al poner una cuchara en la miel, debe permanecer intacta y no hundirse. En caso de que suceda, es probable que no sea natural.

2. La prueba del agua

La miel artificial se disuelve fácilmente en el agua. Pero al agregar miel pura en agua, la miel desciende a la superficie del vaso, siendo más difícil de disolver.

3. Tiempo de almacenamiento

La miel pura se cristaliza con el paso del tiempo, mientras que la imitación permanece con la misma consistencia, como si fuera un jarabe, sin importar cuánto tiempo pase.

4. Prueba del fósforo

Coloca la punta de un palillo de fósforo en la miel e intenta encenderlo a continuación. Si la miel es pura, el palillo se encenderá fácilmente y derretirá la miel, lo que no ocurre con el producto artificial, a causa de diversos productos químicos.

Por lo tanto, para aprovechar al cien por ciento los beneficios de este increíble ingrediente, opta por el orgánico y puro, que se puede encontrar en tiendas de productos naturales o, incluso, en algunos supermercados.

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