Decálogo de un buen sistema inmunológico

Cuando nos enfriamos o experimentamos un estado gripal, solemos culpar a las bajas defensas por estrés y al cambio de clima. Y estamos en lo cierto. Día a día nos exponemos a bacterias y virus que causan enfermedades. Nuestro cuerpo cuenta con una “barrera protectora”: el sistema inmunológico. Por ello, es importante incorporar hábitos que eleven las defensas y nos protejan de las enfermedades.

Hábitos que constituyen el decálogo de un buen sistema inmunológico:

Dormir bien: la mejor forma natural de combatir los estados de estrés es mediante el sueño, porque nos ayuda a recuperar el equilibrio físico y mental necesario para un sistema inmunológico fuerte. De acuerdo con el profesor de psicología suizo Manfred Schedlowski: “la gente a menudo tiende a subestimar el buen dormir, por eso descansa menos que lo que necesita de acuerdo con el ritmo de vida actual”.

No al café: aunque existen teorías que aseguran que consumir esta bebida tiene propiedades antioxidantes, lo cierto es que la cafeína contribuye a la deshidratación corporal, como así también a la reducción de las proteínas y minerales del cuerpo. Además, provoca estados de ansiedad, hiperactividad e insomnio, lo cual altera el sistema inmune. Si no podemos contar con nuestro hábito de tomar varias tazas de café por día, lo mejor es sustituirlo por variedades descafeinadas.

Sí al limón: esta fruta ayuda a que el cuerpo mantenga un balance alcalino interno, promoviendo el desarrollo de bacterias “buenas” previniendo la proliferación de virus y bacterias perjudiciales para la salud. ¿Cómo ingerirlo? Recién exprimido y mezclado con un poco de agua tibia por la mañana. También se puede emplear el juego de este cítrico para aderezar ensaladas y agregar a las infusiones.

Frutas y vegetales a toda hora: estos alimentos son una fuente de vitaminas A v C, lo cual refuerza el sistema inmunológico. Según el investigador Charles Stephensen, perteneciente al Centro de Investigación de la Nutrición de la Universidad de California (Estados Unidos), para contar con cantidades adecuadas de estos nutrientes en el organismo, debemos llenar dos tercios de nuestro plato diario con vegetales y frutas. Cuando más colorido sean, mejor.

Alimentos ricos en proteínas: los aminoácidos presentes en las proteínas son los encargados de construir los bloques celulares en el organismo, incluyendo las células que activan el sistema inmune. Cuando no se consumen suficientes cantidades de proteínas, el cuerpo genera menos glóbulos blancos frente a agentes infecciosos. Incorporar a la alimentación diaria pescado, frutos de mar, huevo, lentejas y productos a base de soja.

Cuerpo en movimiento: el sobrepeso y/o los niveles elevados de colesterol y triglicéridos en la sangre impiden que el sistema inmunológico funcione correctamente. El doctor y profesor de medicina Gabriel Fernández, de la Universidad del Centro de Ciencia Médica de Texas, Estados Unidos, explica que la clave de un estado físico óptimo es una dieta equilibrada acompañada de ejercicio físico. Lo ideal es empezar con 30 minutos diarios de caminata y aumentar la frecuencia hasta 60 minutos diarios.

Cuando nos enfriamos o experimentamos un estado gripal, solemos culpar a las bajas defensas por estrés y al cambio de clima. Nuestro cuerpo cuenta con una “barrera protectora”: el sistema inmunológico cuya fortaleza depende de:

– Estilo de vida

– Estado emocional

– Medio ambiente

– El propio organismo de la persona.

Por eso, es importante incorporar hábitos que eleven las defensas y nos protejan de las enfermedades:

Cómo cuidar el sistema inmunológico

Cómo cuidar el sistema inmunológico

Decálogo de un buen sistema inmunológico

La hora del té: el té verde es rico en un tipo de antioxidante llamado catequina, que previene el envejecimiento y, además, contribuye a elevar las defensas del organismo. Diversas investigaciones demuestran que los japoneses presentan una de las tazas mundiales más altas de fumadores, sin embargo, también cuentan con la menor cantidad de afecciones pulmonares. ¿El secreto? Beben, por lo menos, seis tazas diarias de esta infusión. Se aconseja dejar la bolsita de té por lo menos tres minutos en el agua caliente para que sus propiedades se potencien.

Basta de “matarse” de hambre: vivimos sometiéndonos a dietas y contando las calorías para perder esos kilos demás. Grave error. Los recientes estudios científicos, demuestran que quienes siguen regímenes alimenticios sumamente restrictivos, comen menos de lo que deberían según su edad y contextura física y tienen deficiencia de ciertos nutrientes, además de mayor predisposición a enfermarse, ya que el sistema inmunológico fabrica menos cantidad de linfocitos T.

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