El yodo, un mineral esencial en el embarazo

El yodo es un mineral esencial en el embarazo debido a que en los primeros tres meses de gestación el feto no desarrolla su glándula tiroides, la cual es esencial para la maduración cerebral del embrión y es entonces que necesita del yodo que ingiera la madre.

Las consecuencias por la carencia de yodo con respecto al feto pueden ser graves, ya que se estima la posibilidad de aborto como de parto prematuro y peligrosas secuelas a raíz de deficiencia en la maduración cerebral con la consecuente baja de la maduración del coeficiente intelectual y problemas a nivel auditivo o por el contrario una marcada hiperactividad con falta de atención.

De hecho se aconseja a las embarazadas consumir no menos de 250 microgramos por día.

Según un informe de la OMS de 2007, España ha mejorado sustancialmente la nutrición de yodo en la población infantil con respecto a otros estudios realizados en año 2003 por un informe del Ministerio de Sanidad y Consumo, el cual había dejado asentado una carencia de yodo generalizado en mujeres embarazadas con un porcentaje de un 30 y un 50%. De hecho estableció en ese momento a España como una zona de deficiencia leve de yodo, sin embargo según lo relatado anteriormente ahora España se encuentra en niveles afines a los países nórdicos y del este de Europa, así lo explico el doctor Vila.

Por otro lado el doctor Luís Vila Ballester de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, coordinador de trabajos de investigación sobre los trastornos a causa de deficiencia de yodo, estableció que el grado de las consecuencias antedichas tiene que ver con el grado de carencia de este mineral: el yodo, del mismo modo lo ha explicado la doctora Carmen Gonzalo Mateo del Hospital del Bierzo, en Ponferrada.

Por todo lo explicado el yodo es un mineral esencial en el embarazo para el desarrollo de todas las funciones orgánicas pero en especial de las funciones cerebrales del feto o embrión y luego del crecimiento de niño pero también la glándula tiroides funciona como reguladora de la temperatura corporal y de la frecuencia cardíaca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies